Jesús dijo que imposible sería que no hubieran tropiezos; más que ¡ay! de aquel por quien vienen, (S. Lucas 17: 1) Dios no nos prometió un camino sin dificultades pero tampoco un camino imposible, aunque existen muchos dogmas doctrinales que en vez de aligerar la carga de los creyentes les hacen desbordarse por el precipicio. El Eterno dijo. (Isaías 57:14-...Allanad, allanad; barred el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo.) Cuando el concilio de Jerusalén se hubo reunido a causa de los que refutaban en contra de aquellos que no estaban circuncidados, se dijo en aquella reunión que para el Espíritu Santo había parecido bien no imponer carga a los creyentes, pero si que debían guardarse de algunas cosas necesarias. (Hechos 15:1;28-29)
Existen los que a pesar de sus buenas intenciones tratan de imponer doctrinas que consagren a los creyentes, pero estas no cobran valor alguno contra los apetitos de la carne. (Colosenses 2:20-23). Hubo una ocasión cuando el rey Saúl comprometió al pueblo de Israel a no comer nada hasta caer la noche sin el haber antes tomado venganza de todos sus enemigos; el pueblo se encontraba agobiado, desanimado y necesitado así como llegan muchas personas a las iglesias, pero este trato hizo que las cosas empeorarán porque esto llevó a que el pueblo se desenfrenara a hacer cosas peores. (1 Samuel 14:24;27-33)
Los que dependen de dogmas doctrinales para validar su fe han caído de la gracia, han muerto a la fe y se han convertido en asesinos espirituales, pues están al igual que Saúl poniendo pesada carga sobre un pueblo agobiado que necesita consuelo, palabra de amor y ánimo.
(Gálatas 5:4- De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.)
ADONNY R. S.
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla